Kumiko decidió abrir el cuaderno que su amiga Naomi le había regresado. Ese cuaderno estaba lleno de dibujos y anotaciones sobre el sueño. Buscó una página, y comenzó a dibujar…
- Quiero recrear la escena más impactante del sueño para poder comprender su significado. No puedo rendirme, lo averiguaré y no importa el tiempo que me lleve. Quiero saber con exactitud la verdad oculta detrás de las imágenes…
- ¡Kumiko la cena está lista! –Dijo su madre- Baja rápido.
- Enseguida voy mamá –Dijo Kumiko-
Ella cerró su cuaderno, acomodó los lápices, y se dirigió a cenar…
- Kumiko, ¿qué tienes? –Dijo la madre preocupada- ¿Te encuentras bien?
- Si madre –Respondió Kumiko con la mirada baja- Sólo pensaba en todas las responsabilidades de los últimos días de clase…
- Está bien… -Dijo su madre- Pero, si debes estudiar, no te desveles.
Kumiko se levantó de la mesa, y se dirigió a su habitación para terminar el dibujo…
- Solo algunos pequeños detalles más y quedará terminado –Dijo Kumiko- Tan solo… Listo, está terminado.
Entonces la muchacha analizaba el dibujo mientras trataba de encontrar alguna cosa que le pareciera familiar…
- N-No comprendo, no logro ver nada. Ni un solo detalle. Nada que me pueda dar algún significado. Nada de gran importancia. Sólo un dibujo… Pero no me rendiré, no es sólo un simple sueño. Hay alguna verdad oculta detrás de todo esto, y yo misma lo averiguaré…
Al ver la hora, Kumiko decide que debe dormir un poco para no estar tan cansada durante las clases. Pero en medio de la noche, se despierta agitada y gritando…
- ¡Kumiko! –Gritó su madre exaltada- ¿Qué pasó? ¿Estás bien?
- S-Si, eso creo –Dijo Kumiko algo desorientada- Pero relájate no me pasa nada…
- Sólo si estás segura… -Dijo su madre más calmada- Duerme, ¿sí?
- Está bien mamá –Dijo Kumiko mientras se recostaba-
- Otra vez ese sueño pero… Pero algo más pasó. No puedo dormir ahora, necesito saber quién era aquel joven que apareció en mis sueños. Lo he visto, no me puedo equivocar de ello. Pero no puedo recordarlo… No tengo pruebas… ¿Qué hago ahora?
Sin darse cuenta, ya había amanecido. Kumiko se levantó y se preparó para ir a la escuela. Ya con su uniforme, acomodó los libros en su mochila, incluyendo su preciado cuaderno…
- Kumiko baja para desayunar –Exclamó su madre-
- Enseguida bajo –Respondió Kumiko-
La muchacha se sentó en la mesa y tomó el desayuno junto a su familia…
- ¿Ya estás mejor hija? –Dijo su padre- Tu madre me contó lo que sucedió anoche…
- Sí, no fue nada –Respondió Kumiko- Tan sólo un sueño…
- Bueno, me debo ir a trabajar –Dijo el padre- Nos veremos luego
- Yo ya debo ir a la escuela –Dijo Kumiko despidiéndose de todos- Volveré al atardecer…
Kumiko partió hacia la secundaria, sin dejar de pensar en el sueño…
- No puedo equivocarme, he visto a ese hombre... Además, se veía demasiado real y familiar para ser un simple sueño. Estoy segura de que viví cada parte de lo que sucedió en el sueño. Y sobretodo, estoy segura de que conozco a ese joven. Si tan solo pudiera recordar su rostro...
- ¡Kumiko espérame! –Dijo Naomi mientras corría hacia ella- Cada vez es más difícil alcanzarte…
- Lo siento –Dijo Kumiko bajando la mirada- Salí de mi casa pensando en ese sueño…
- ¿Otra vez? –Dijo Naomi casi quejándose- Ya te dije que…
- Pero esta vez algo más ocurrió –Dijo Kumiko interrumpiendo a su amiga- Un joven ha aparecido en mis sueños, y estoy completamente segura de que lo he visto antes…
- Que extraño –Dijo Naomi- Puedes contarme ese sueño tuyo si quieres, pero debemos llegar a la escuela antes de que la campana suene así que ¡Vamos corre!
- Está bien Naomi –Dijo Kumiko mientras la sigue-
Las chicas llegaron a tiempo para el examen, aunque Kumiko no había estudiado para éste…
- Creo que puedo salvarme esta vez. El examen no es tan complicado. Tan solo debo mirar una vez el libro y recordaré todo, aunque no sé porqué mi mente funciona así…
Cuando el profesor llegó y entregó todos los exámenes, Kumiko pudo completarlo sin ninguna dificultad…
Kumiko era una chica muy inteligente, pero también poseía algunas extrañas peculiaridades; podía recordar casi a la perfección todo lo que veía y, si lo necesitaba, reproducirlo o dibujarlo perfectamente…
Al sonar la campana, todos entregaron su examen y se retiraron para ir a almorzar. Kumiko se dirigió afuera para almorzar bajo un árbol y pensar…
- ¿No crees que le estás dando demasiada importancia a tan solo un sueño? –Dijo Naomi- Es decir, solo es un sueño…
- No, porque no es tan solo un sueño –Respondió Kumiko- Se siente y se ve demasiado real para ser tan solo un simple sueño.
- ¿Quieres contármelo? –Dijo Naomi-
- Bueno… -Dijo Kumiko-
By MyNameIs...
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