domingo, 7 de agosto de 2011

Pacto de Sangre

Capítulo 4

Kumiko estaba algo decaída por no haber podido conocer a aquel hombre, así que subió a su habitación sin decir una sola palabra.

- Probablemente no tenga mucho sentido el pensar que solo con ver la cara de un desconocido pueda recordar ese pasado distante, del que nunca me puedo acordar. Han tratado de todo, terapias, psicologías, tratamientos médicos, pero nada ha funcionado para mi falta de memoria selectiva…

- ¡Kumiko, querida, la cena! –Dijo su madre-

- ¡Ya bajo, mamá! –Respondió Kumiko-

La niña bajó rápidamente y se acomoda para cenar con su familia.

- Hija, ¿cómo te ha ido hoy en la escuela? –Preguntó su padre tranquilamente-

- Bien, solo que un profesor me reprimió por dibujar –Le respondió Kumiko- Odio a ese viejo chiflado…

- Y, ¿Qué tal ese dibujo? –Dijo su padre riendo-

- Oh, no lo he terminado –Respondió su hija- Pero es algo muy importante para mí…

- ¿A qué te refieres con eso, querida? –Preguntó su padre-

- Nada, tan solo cosas mías –Dijo Kumiko apenada-

- No estarás con alguien a mis espaldas, ¿no es así? –Dijo el padre burlando a su hija-

- Papáaa –Dijo respondiendo a la broma Kumiko- Por cierto, ¿puedo retirarme?

- Claro, anda mi niña –Dijo la madre-

Kumiko subió a su habitación, pero no podía dormir, por lo que decidió bajar a la cocina a tomar un té verde.

- A veces las hierbas de este té me ayudan a razonar, y espero que funcionen hoy… Mañana es el último día de clases, por lo que debería estar algo contenta, pero no lo estoy, para nada. Todo este asunto de mi sueño y de aquel joven alvino me tiene bastante preocupada…

En ese momento, la chica oyó un estruendo proveniente de su habitación. Dejó la taza de té sobre la mesada, y subió rápida aunque sigilosamente. Estaba un tanto asustada, pero la intriga le ganaba al miedo completamente. Llegó a la puerta, respiró profundo, y la abrió rápidamente, para no dar oportunidad a lo que sea que allí estuviera a esconderse. Pero extrañamente no había nadie ni nada. Sólo oscuridad, aunque una oscuridad particularmente perturbadora… De la nada se pudieron oír unas voces:

- ¿No recuerdas parte de tu pasado, verdad? ¿Tienes sueños que parecen ser reales, no? ¿Desearías saber quién es la niña, su familia, o aquel joven…?

- ¿Q-quién eres? ¿Dónde estás? –Dijo Kumiko alterada al no ver a nadie cerca-

- Yo puedo revelar todos y cada uno de esos secretos, pero debes confiar en mí primero…

- ¿Qué confíe en ti? –Dijo la niña asustada-

- No te haré daño, al menos no por ahora…

- ¿Quién eres y que quieres de mí, maldito? –Dijo Kumiko en un tono muy alto-

Pero ya nadie respondía. La voz misteriosa ya no se oía por esos lugares…

- ¿Q-qué diablos fue eso? No entiendo nada de esta confusa situación. ¿A caso estoy dormida y no me di cuenta…? No, no estoy dormida, esto realmente acaba de pasar. Y con esto, menos me dormiré. No puedo de solo pensar lo que podría llegar a pasar…

Pasó toda la noche en la cocina. Caminaba de un lado a otro pensando en los pasados hechos, preguntándose a si misma si realmente había ocurrido…

- ¿Cómo es que una voz de algún desconocido conoce mi secreto? ¿Quién demonios es esa persona para hablarme de esa manera, además? Pero por alguna razón creo que lo que dijo es verdad… Es decir, no se puede confiar así como así en una voz que sale de la nada, pero la seguridad con la que ‘eso’ decía las cosas, me hace confiar en que me puede ayudar…

Sin darse cuenta por sus múltiples pensamientos, había amanecido. Fue rápidamente a su habitación y preparó las cosas para la escuela, pero nunca dejó de pensar en lo que había pasado en la noche.

- Buenos días, hija –Dijo su madre mientras abre la puerta de la habitación de Kumiko- ¿Cómo has pasado la noche?

- Horriblemente, mamá –Le contestó su hija- Lo que p… Las pesadillas no me dejaron dormir…

- Ponte algo de maquillaje en ese caso, ¡te ves terrible! –Dijo su madre burlándola-

- No me molestes ahora –Le respondió cortante su hija-

- Qué carácter… -Dijo su madre fastidiada- Baja ya a desayunar.

- Si, si, ya voy –Le respondió Kumiko, tomando su mochila-

Bajó a tomar su desayuno para luego dirigirse a la secundaria. En ese trayecto, y como de costumbre, se encontró con su amiga Naomi.

- ¡Hey! ¡Espérame Kumiko! –Grita la chica mientras corre a hacia Kumiko-

- Hola amiga, lo siento –Dijo Kumiko- Es que olvido que tengo que esperarte.

- Tú nunca cambiarás, ¿eh? –Dice con una sonrisa burlona- Sigamos caminando, no queremos llegar tarde el último día de clases.

- Como digas…-Dijo Kumiko-

- ¿Y hoy que tienes? –Dice Naomi- ¿Se puede saber?

- Tú sabes perfectamente que eres mi mejor amiga y te cuento todo –Dijo Kumiko- pero no puedo contarte esto, lo lamento mucho… Realmente, perdóname…

Kumiko salió corriendo de ese lugar. En lo único en que pensaba era en que estaba traicionando la confianza de una amiga. Pero de la nada, la pequeña Chiamayiro desaparece entre la multitud…

Pacto de Sangre

Capítulo 3

- Todo comienza en una casa – Dijo Kumiko tratando de recordar- Una mujer va hacia una cuna con un bebé entre brazos y, por una ventana que se encuentra en la habitación, se observa que es de noche. Cuando arropa suavemente a la niña, se va lentamente hacia el pasillo, pero una niña de unos cuatro años corre desesperada asustada por una extraña figura que había divisado en su habitación. Inmediatamente después, unas voces se oyen, pero no puedo recordar lo que pronuncian… La casa se llena de luz, estallando en llamas. La madre, desesperadamente, trata de salvar a su pequeña bebé, pero los cimientos del techo caen sobre ella, matándola al instante. Sin embargo, cuando el fuego está por alcanzar a la criatura, una sombra atraviesa los escombros y la recoge en brazos. Luego de eso, huye tras saltar la ventana…

-Vaya sueño… - Dijo Naomi sorprendida- ¿No crees que se asemeja más a una pesadilla?

- No le encuentro sentido alguno… -Dijo Kumiko frustrada-

- ¿A qué te refieres? –Dijo Naomi-

- No sé porqué, pero siento que lo he vivido… -Dijo Kumiko- Estoy casi segura de que no es tan solo un simple sueño…

- Es cosa de tu imaginación –Dijo Naomi- No trates de encontrarle tanto sentido amiga…

- No le debería darle tanta importancia –Dijo Kumiko- Sin embargo es algo que no puedo quitar de mi mente, es algo tan peculiar… No le encuentro sentido…

-Bueno –Dijo Naomi mientras se levantaba- Debemos ir a clase, así que despeja tu mente.

Las dos chicas fueron a sus clases correspondientes. En el camino a Kumiko le surgieron dudas, ¿Qué significaba aquella sombra? ¿Era una persona? ¿Todo esto era real…?

-Esa sombra se me hace algo extraña, pero si tan solo pudiera definir qué es…Debo concentrarme bien en esa escena para poder rec… ¡Lo recuerdo! Era un hombre, de aspecto formal, pero joven. Algo alto y de pelo blanco… El pelo me cautivó, es tan singular. Si tan solo pudiese recordar su rostro…

- Buenos días alumnos –Dijo el profesor- Comencemos repasando los temas anteriormente vistos…

- Veré si dibujándolo podré recordar algún otro aspecto importante…

Kumiko comenzó a dibujar, asegurándose de que el profesor no la descubriera. Mientras la clase seguía su curso, ella seguía dibujando, hasta que…

- ¡Señorita Chiamayiro! –Dijo el profesor- ¿Qué está haciendo? Déme eso…

El profesor tomó su dibujo y lo mostró ante la clase…

- Así que no prestó atención a la clase por hacer esto, ¿verdad? –Dijo el profesor- Luego de clases veremos tu castigo, pero ahora me quedaré con esto…

- Maldito viejo, ese dibujo es crucial para la investigación de mi sueño. Si pudiera golpearlo… No, debo calmarme, pero me pone los pelos de punta… En fin, terminaré con esto en unos minutos…

Tal como dijo Kumiko, la campana sonó luego de unos pocos minutos. Todos desalojaron el salón, menos ella que quería recuperar su dibujo…

- Entonces, señorita Chiamayiro, dibujando en clases, ¿no? –Dijo el profesor-

- Lo siento mucho profesor –Dijo con la cabeza baja y soltando una falsa lágrima- Prometo que no volverá a pasar…

- De acuerdo –Dijo el profesor- Lo dejaré pasar, pero sólo por esta vez…

Entonces Kumiko salió del salón y se dirigió a la salida…

- Viejo estúpido, se creyó lo de la lágrima… De todos modos seré más cuidadosa…

Cuando llegó a la puerta, su amiga Naomi la esperaba impacientemente…

- ¿Por qué tardaste tanto? –Dijo Naomi algo enfadada-

- Ese viejo demente me reprimió por dibujar en clase –Dijo Kumiko fastidiada-

- ¿Me muestras el dibujo? –Dijo Naomi-

- No está terminado –Le respondió Kumiko- pero aún así toma. Es la sombra de mi sueño, definí que es un hombre y…

- Es muy bueno Kumiko –Dijo Naomi- Toma, lo siento me debo ir, pero nos veremos mañana.

- Está bien, adiós –Dijo Kumiko-

Kumiko se dirigió lentamente hacia su casa, pero en el camino pudo percibir unos pasos que la estaban siguiendo.

- No hay duda, hay alguien detrás de mí. ¿Estará siguiéndome? No creo que tenga algún motivo pero… Seguiré como si nada, no seré tan obvia, además, puede que se vaya…

Aunque Kumiko la mayoría de las veces es acertada, se había equivocado. Esas extrañas pisadas la siguieron todo el largo camino a su casa.

- ¿Ya en mi casa y no se ha ido? Pues que raro, no me pareció que alguien me estuviera siguiendo, pero al parecer me equivoqué rotundamente… En fin, entraré.

Pero al sacar las llaves, su dibujo sin terminar del hombre del sueño cae al suelo. Se da media vuelta y se agacha para recogerlo. Al levantar la mirada pudo observar a un hombre, más bien joven, el cual pensó que era las extrañas pisadas. Pero antes de poder siquiera dar un paso, éste sale corriendo. Kumiko decidió tratar de alcanzarlo.

- ¡Espera, por amor de Dios! –Dijo Kumiko mientras corría- ¡No huyas, regresa!

Es algo extraño que esté persiguiendo a un hombre en el medio de las calles de Tokio, pero qué más da. No sé, algo en él me intriga. Tal vez sea su vestimenta… No, creo que lo que me inquieta es conocer su cara, aunque pueda ser su cabello. Es peculiarmente blanco… Un momento, ¿qué? ¿Peculiarmente blanco? ¿Será el hombre de mi sueño…?

Pero para el momento en que la señorita Chiamayiro ‘volvió’ en sí, aquel joven ya no estaba al alcance de su vista. Decepcionada, vuelve a su hogar.

- Puede que esté pensando erróneamente, ya no creo, de hecho, en muchas de mis hipótesis, y menos en mis conclusiones, pero ese joven, de verdad, parecía ser aquel hombre de mi sueño. Pero, ¿eso era posible? Es decir, yo estoy casi segura de que no lo conozco… Por eso debo ver su rostro. No sé porqué, pero seguro que cuando vea ese rostro, muchas dudas se aclararán…

domingo, 27 de febrero de 2011

Pacto de Sangre

Capítulo 2

Kumiko decidió abrir el cuaderno que su amiga Naomi le había regresado. Ese cuaderno estaba lleno de dibujos y anotaciones sobre el sueño. Buscó una página, y comenzó a dibujar…

- Quiero recrear la escena más impactante del sueño para poder comprender su significado. No puedo rendirme, lo averiguaré y no importa el tiempo que me lleve. Quiero saber con exactitud la verdad oculta detrás de las imágenes…

- ¡Kumiko la cena está lista! –Dijo su madre- Baja rápido.

- Enseguida voy mamá –Dijo Kumiko-

Ella cerró su cuaderno, acomodó los lápices, y se dirigió a cenar…

- Kumiko, ¿qué tienes? –Dijo la madre preocupada- ¿Te encuentras bien?

- Si madre –Respondió Kumiko con la mirada baja- Sólo pensaba en todas las responsabilidades de los últimos días de clase…

- Está bien… -Dijo su madre- Pero, si debes estudiar, no te desveles.

Kumiko se levantó de la mesa, y se dirigió a su habitación para terminar el dibujo…

- Solo algunos pequeños detalles más y quedará terminado –Dijo Kumiko- Tan solo… Listo, está terminado.

Entonces la muchacha analizaba el dibujo mientras trataba de encontrar alguna cosa que le pareciera familiar…

- N-No comprendo, no logro ver nada. Ni un solo detalle. Nada que me pueda dar algún significado. Nada de gran importancia. Sólo un dibujo… Pero no me rendiré, no es sólo un simple sueño. Hay alguna verdad oculta detrás de todo esto, y yo misma lo averiguaré…

Al ver la hora, Kumiko decide que debe dormir un poco para no estar tan cansada durante las clases. Pero en medio de la noche, se despierta agitada y gritando…

- ¡Kumiko! –Gritó su madre exaltada- ¿Qué pasó? ¿Estás bien?

- S-Si, eso creo –Dijo Kumiko algo desorientada- Pero relájate no me pasa nada…

- Sólo si estás segura… -Dijo su madre más calmada- Duerme, ¿sí?

- Está bien mamá –Dijo Kumiko mientras se recostaba-

- Otra vez ese sueño pero… Pero algo más pasó. No puedo dormir ahora, necesito saber quién era aquel joven que apareció en mis sueños. Lo he visto, no me puedo equivocar de ello. Pero no puedo recordarlo… No tengo pruebas… ¿Qué hago ahora?

Sin darse cuenta, ya había amanecido. Kumiko se levantó y se preparó para ir a la escuela. Ya con su uniforme, acomodó los libros en su mochila, incluyendo su preciado cuaderno…

- Kumiko baja para desayunar –Exclamó su madre-

- Enseguida bajo –Respondió Kumiko-

La muchacha se sentó en la mesa y tomó el desayuno junto a su familia…

- ¿Ya estás mejor hija? –Dijo su padre- Tu madre me contó lo que sucedió anoche…

- Sí, no fue nada –Respondió Kumiko- Tan sólo un sueño…

- Bueno, me debo ir a trabajar –Dijo el padre- Nos veremos luego

- Yo ya debo ir a la escuela –Dijo Kumiko despidiéndose de todos- Volveré al atardecer…

Kumiko partió hacia la secundaria, sin dejar de pensar en el sueño…

- No puedo equivocarme, he visto a ese hombre... Además, se veía demasiado real y familiar para ser un simple sueño. Estoy segura de que viví cada parte de lo que sucedió en el sueño. Y sobretodo, estoy segura de que conozco a ese joven. Si tan solo pudiera recordar su rostro...

- ¡Kumiko espérame! –Dijo Naomi mientras corría hacia ella- Cada vez es más difícil alcanzarte…

- Lo siento –Dijo Kumiko bajando la mirada- Salí de mi casa pensando en ese sueño…

- ¿Otra vez? –Dijo Naomi casi quejándose- Ya te dije que…

- Pero esta vez algo más ocurrió –Dijo Kumiko interrumpiendo a su amiga- Un joven ha aparecido en mis sueños, y estoy completamente segura de que lo he visto antes…

- Que extraño –Dijo Naomi- Puedes contarme ese sueño tuyo si quieres, pero debemos llegar a la escuela antes de que la campana suene así que ¡Vamos corre!

- Está bien Naomi –Dijo Kumiko mientras la sigue-

Las chicas llegaron a tiempo para el examen, aunque Kumiko no había estudiado para éste…

- Creo que puedo salvarme esta vez. El examen no es tan complicado. Tan solo debo mirar una vez el libro y recordaré todo, aunque no sé porqué mi mente funciona así…

Cuando el profesor llegó y entregó todos los exámenes, Kumiko pudo completarlo sin ninguna dificultad…

Kumiko era una chica muy inteligente, pero también poseía algunas extrañas peculiaridades; podía recordar casi a la perfección todo lo que veía y, si lo necesitaba, reproducirlo o dibujarlo perfectamente…

Al sonar la campana, todos entregaron su examen y se retiraron para ir a almorzar. Kumiko se dirigió afuera para almorzar bajo un árbol y pensar…

- ¿No crees que le estás dando demasiada importancia a tan solo un sueño? –Dijo Naomi- Es decir, solo es un sueño…

- No, porque no es tan solo un sueño –Respondió Kumiko- Se siente y se ve demasiado real para ser tan solo un simple sueño.

- ¿Quieres contármelo? –Dijo Naomi-

- Bueno… -Dijo Kumiko-


By MyNameIs...

martes, 25 de enero de 2011

Pacto de Sangre

Capítulo 1

13 de Julio de 1991

Un accidente mortal se había dado lugar en el centro de Tokio. Una casa de la zona habría estallado en llamas. Los bomberos, desesperados, buscaban alguna señal de vida, pero no la consiguieron.

Mientras apagaban el fuego, un joven salió corriendo, como si quisiera escapar de algo. Sin embargo, nadie le habría prestado atención, ya que estaban concentrados en la casa…

Hubo un arduo trabajo de parte de los bomberos, que lograron cesar el fuego. Luego de eso, revisaron la estructura de la casa y confirmaron que se podía entrar a revisar qué fue lo que había pasado. La policía, sorprendida, encontró algunos cadáveres, que sin duda eran de la familia que habitaba en esa casa. Sin embargo, no encontraron la causa principal del incendio, ya que todo se había vuelto cenizas…

Luego de dos días de investigación, se supo que la familia estaba formada por cuatro integrantes, pero la policía solo había encontrado tres cadáveres. Concluyeron el caso con la conclusión de que ése cadáver se había hecho cenizas, al igual que toda la casa, pero nadie supo nunca que pasó con ese cuerpo…

27 de Noviembre de 2006 (Actualidad)

Una joven estudiante llamada Kumiko Chiamayiro iba rumbo a la secundaria de Tokio, cuando fue alcanzada por su mejor amiga Naomi Otonashi.

- ¡Kumiko espérame! -Dijo Naomi mientras corría hacia ella-

- ¿Naomi? Hola, perdóname -Dijo Kumiko bajando la mirada- Es que…

- Estabas pensando en ese sueño otra vez -Dijo Naomi algo enfadada- ¿No es así?

- Sí -Respondió Kumiko- Es que siento que ya lo he vivido y es extraño…

- ¡Debemos llegar antes de que suene la campana! -Dijo Naomi interrumpiendo a su amiga- ¡Vamos, corre!

Las dos muchachas se dirigieron rápidamente a la secundaria para asistir a su primera clase del día…

Kumiko a menudo se quedaba enredada entre sus pensamientos. Era callada y reservada, por lo que no tiene demasiados amigos. Pero a pesar de esto, era una de las mejores estudiantes.

Al sonar la campana, todos los estudiantes se dirigieron a los salones. Kumiko se sentó y abrió su libro…

- No puede ser normal tener el mismo sueño tantas veces, no comprendo lo que me sucede. Ése sueño se ve tan real, y siento que lo he vivido, pero creo que es imposible…

- ¡Señorita Chiamayiro! -Exclamó su profesora- Ponga atención a la clase.

- S-Si -Dijo Kumiko apenada- No volverá a suceder…

Luego de un par de minutos, la campana sonó, y todos fueron a almorzar. Como de costumbre, Kumiko almorzó afuera sola…

- ¿Por qué ese sueño me atormenta así? No es posible que sea verdad. De hecho, es imposible y punto…

- Kumiko, ¿Puedo comer aquí?

- Sí claro -Dijo levantando la mirada- Siéntate Naomi…

- No me digas que sigues pensando en ese sueño -Dijo Naomi mientras sacaba su almuerzo-

- Es que no lo comprendo -Dijo Kumiko- Además es tan real, pero es imposible que me haya pasado, es decir, ¿Tú lo crees?

- Yo creo que debes olvidarte de ese asunto por un rato y comer, porque sino me lo comeré yo -Dijo Naomi riendo-

- Esta bien Naomi -Dijo Kumiko respondiendo a la broma-

Luego de eso casi ni hablaron. Kumiko permaneció callada, porque estaba pensando en el sueño. Pero al cabo de un par más de minutos suena la campana, y ambas se dirigen a sus respectivas clases, al igual que todos los demás estudiantes…

- Las imágenes se me hacen tan familiares que es casi imposible creer que no me ha pasado. No, imposible es que haya sucedido. Es sólo un sueño…O tal vez no… Es imposible que ese sueño tenga que ver con mi realidad, o tal vez yo no lo quiera creer…

- ¡Señorita Chiamayiro! -Exclamó el profesor- Preste atención a la clase. Esto formará parte del examen de mañana.

- L-Lo siento señor -Dijo Kumiko apenada- Pondré atención en clases…

Entonces, la joven estudiante, decidió permanecer en la clase en lugar de en sus pensamientos. Sin embargo, la campana tocó unos instantes después. Eso significaba que era hora de irse. Kumiko tomó rumbo a su hogar, cuando escuchó a su amiga Naomi.

- ¡Kumiko espera no te vayas! -Dijo Naomi mientras corría hacia ella- Olvidaste esto en la clase -Le entregó un cuaderno a Kumiko-

- Gracias… -Dijo Kumiko- ¿Lo has revisado?

- Por supuesto que no -Dijo Naomi molesta por la reacción de Kumiko- Siempre te veo con él. Supuse que era tuyo…

- Está bien -Respondió Kumiko- ¿Quieres venir a mi casa?

- Lo lamento, pero debo estudiar para el examen -Dijo mientras partía hacia su hogar-

Entonces Kumiko volteó y se dirigió hacia su hogar. Pero en el camino no dejó de pensar en aquel terrible sueño recurrente, del cuál no se podía olvidar y no podía comprender.

- Ahora comienzo a dudar el hecho de que sea imposible. En verdad no sé que fue lo que me hizo dudar… Supongo que fue porque yo no quiero creerlo, entonces la posibilidad de que fuera real no había quedado descartada. Sin embargo, por más imposible que me parezca, las imágenes son demasiado reales y, además, familiares. No sé, tal vez sea de alguna película que vi en el pasado, aunque lo dudo porque yo solía soñar partes de mi pasado…

Sin darse cuenta, por quedarse tanto tiempo en sus pensamientos, había llegado a su casa. Saludó a su familia y subió hacia su habitación…

By MyNameIs...